combatir el tabaco

¿Qué es el tabaquismo?

Hoy en día el tabaquismo no sólo se considera un mal hábito, sino que es una enfermedad crónica, altamente adictiva y recidivante, es decir con muchas recaídas. Según la Organización Mundial de la Salud, el tabaquismo se clasifica como un trastorno del comportamiento y una enfermedad mental. 

Tristemente, las estadísticas se cumplen y uno de cada dos fumadores desarrollará alguna enfermedad relacionada directamente con el tabaco. Desde Cáncer, Enfisema pulmonar, EPOC… 

Según datos de la OMS de 2021, al año mueren más de 8 millones de personas por el tabaco. De las cuales 7 millones de las muertes son por consumo directo de tabaco, es decir fumadores, y 1,2 millones de muertes son consecuencia la exposición de no fumadores al humo ajeno del tabaco.

El tabaco es de las drogas más adictivas, superando al enganche que puede producir la heroína o la cocaína, afectando directamente a nuestro sistema nervioso central.

¿Qué tiene el tabaco que nos engancha?

La nicotina es el componente químico que contiene el tabaco que es lo que nos engancha. Actúa directamente en nuestro Sistema Nervioso Central llegando directamente a nuestro cerebro a los pocos segundos de dar una calada a un cigarrillo.

En el cerebro existen receptores de nicotina, que cuando se “llenan” con la nicotina procedente del cigarrillo, mediante reacciones químicas producen la liberación de Dopamina. La Dopamina es un neurotransmisor que produce sensación placer y bienestar en nuestro organismo y mejora el estado de ánimo. Se establece así un mecanismo de asociación de recompensa entre fumar y sensación de felicidad, que conlleva a la adicción.

Los fumadores sufren modificaciones en el cerebro, desarrollando mayor número de receptores de nicotina que antes de fumar. Este incremento en el número de receptores nicotínicos en el cerebro hace que cada vez haga falta mayor cantidad de nicotina, es decir más cigarrillos, para obtener la misma sensación placentera. 

¿Por qué dejar de fumar?

Se trata de una decisión personal, el proceso es duro y en la mayoría de los casos es conveniente pedir ayuda.

Sin duda, dejar de fumar es la mejor decisión para tu salud. Los beneficios para tu cuerpo empiezan desde el primer día que lo dejas.

Fumar conlleva un alto riesgo de padecer alguna o varias de las siguientes enfermedades:

Cáncer de pulmón y enfermedades pulmonares

La principal causa de muerte por cáncer de pulmón es el tabaco. Fumar también causa otras enfermedades pulmonares como EPOC, bronquitis crónica, enfisema y empeoramiento del asma.

Otros tipos de cáncer

En general fumar causa el 30 por ciento de todas las muertes por cáncer. Fumar aumenta las probabilidades de padecer otros tipos de cáncer como el de boca, garganta (faringe y laringe), esófago, estómago, vejiga, páncreas, riñón, cuello de útero y ciertos tipos de leucemia.

Problemas cardiacos y circulatorios

Fumar empeora la circulación de la sangre aumenta el riesgo de muerte por enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos. Siendo más frecuentes entre los fumadores los infartos, los accidentes cerebrovasculares como ictus e insuficiencias cardiacas.

Diabetes

Fumar aumenta la resistencia a la insulina, un factor que aumenta las probabilidades de padecer una diabetes tipo 2. Si ya existe una diabetes, fumar acelera el avance de las complicaciones propias de la diabetes como las enfermedades renales y los problemas oculares.

Problemas oculares

Fumar aumenta el riesgo de padecer problemas oculares serios, como pérdida de vista por degeneración macular y cataratas.

Infertilidad e impotencia

Fumar aumenta el riesgo de impotencia en los hombres y de menor fertilidad en las mujeres.

Complicaciones durante el embarazo

Las madres fumadoras durante el embarazo tienen un riesgo más elevado de tener un parto prematuro y que el bebé nazca con menor peso del esperado.

Gripe, resfriado y otras enfermedades

Los fumadores son más vulnerables a padecer infecciones respiratorias como gripe y resfriados que se agravan con bronquitis.

Enfermedades de las encías y dientes

Fumar produce en muchos casos la inflamación de las encías que en casos graves acaba en periodontitis. A esto se le suma la halitosis y el oscurecimiento del esmalte dental.

Fumar no solo es perjudicial para uno mismo sino para los que nos rodean. Los cónyuges y parejas no fumadores, por inhalar el humo tienen mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón y enfermedades cardiacas en comparación con las personas que no conviven con un fumador. En el caso de los niños con padres fumadores el humo les hace ser más propensos a desarrollar asma grave, infecciones de oído y resfriados.

No solo hay que pensar en todo lo malo que tiene fumar, sino también en todo lo bueno que nos va a aportar dejarlo

Beneficios de dejar de fumar

El cuerpo empieza a recuperarse de los efectos nocivos del tabaco a partir de minutos tras haber fumado el último cigarrillo:

  • A los 20 minutos La presión sanguínea y el ritmo cardiaco disminuyen
  • A las 12 horas los niveles de monóxido de carbono en sangre se normalizan.
  • A los 2-3 meses, la función pulmonar aumenta y mejora la circulación.
  • A los 2-9 meses los pulmones se limpian eliminando la mucosidad producida como consecuencia del tabaco. Disminuyendo así el riesgo a padecer infecciones pulmonares.
  • Al año, se reduce a la mitad el riesgo de padecer una cardiopatía coronaria respecto a una persona que sigue fumando y disminuye también el riesgo de padecer un infarto.
  • A los 5 años el riesgo de padecer cáncer de garganta esófago, vejiga, cuello de útero se reduce a la mitad, así como los accidentes cerebrovasculares.
  • A los 10 años, el riesgo de morir de cáncer de pulmón es aproximadamente la mitad que el de una persona que aún fuma. También disminuye el riesgo de padecer cáncer de laringe y de páncreas.
  • A los 15 años el riesgo de padecer una cardiopatía coronaria es igual al de una persona que no fuma.

Cuanto antes se deje de fumar mejor, si se deja antes de los 40 años se reduce en torno al 90 por ciento el riesgo de morir de alguna enfermedad relacionada con el tabaco.

Dejar de fumar ofrece ventajas que unas se notan inmediatamente y otras se notarán con el paso del tiempo.

  • Las comidas son más sabrosas.
  • El ahorro de dinero que supone dejar de fumar.
  • El sentido del olfato vuelve a ser normal.
  • El aliento, el pelo y ropa huelen mejor.
  • Las uñas dejan de tener un color amarillento.
  • Mejoría de la piel evitando la aparición de arrugas prematuras.
  • Los dientes y salud dental mejoran, tanto es aspecto como en calidad.

¿Los nuevos dispositivos son más saludables que el cigarrillo convencional?

En los últimos años han aparecido numerosas marcas y modelos de cigarrillos electrónicos que son Productos de Tabaco Calentado. Estos PTCs se han promocionado en el mercado como productos de “riesgo reducido” o que ayudan a dejar de fumar. Algunos de estos dispositivos son IQOS, Ploom, glo y los vaporizadores PAX. Los PTC generan aerosoles que contienen nicotina y otras sustancias tóxicas liberadas en dicho aerosol mediante el calentamiento del dispositivo. El consumidor inhala el aerosol teniendo efectos nocivos para su salud. Estos aerosoles también llevan aromas y aditivos no contenidos en el tabaco. 

Todos ellos, al igual que otros productos de tabaco son intrínsecamente tóxicos y contienen sustancias cancerígenas y son muy adictivos. En definitiva, una vez se tome la decisión de dejar de fumar es dejarlo. No sustituir un tipo de cigarrillo por otro.

¿Cómo y cuándo dejar de Fumar?

Dejar de fumar es la decisión personal y voluntaria que tiene el mayor impacto beneficioso para la salud presente y futura de la persona.

El tabaquismo al ser una enfermedad crónica adictiva y recidivante, debe tratarse de forma planificada y englobando tanto el aspecto farmacológico como el aspecto psicológico cognitivo-conductual. El apoyo médico y profesional es imprescindible.

En la Farmacia encontramos los siguientes medicamentos:

Terapia sustitutiva con nicotina

Existen varias presentaciones, las más habituales chicles, caramelos, parches, nebulizadores e inhaladores.

Bupropión

Es un fármaco antidepresivo de prescripción médica para dejar de fumar que disminuye la ansiedad, la depresión y los síntomas generales del síndrome de abstinencia de la nicotina.

Vareniciclina

Es un fármaco que también requiere prescripción médica que sirve de apoyo para dejar de fumar. Actúa a nivel del Sistema nervioso central, uniéndose con alta afinidad a los receptores nicotínicos, y disminuyendo de esta forma los síntomas del síndrome de abstinencia.

Medicamentos homeopáticos

Tratamientos personalizados para cada paciente, para paliar los síntomas del síndrome de abstinencia y la ansiedad que conlleva dejar de fumar.

Cualquier tratamiento farmacológico debe de ir respaldado de un apoyo psicológico y una firme determinación de querer dejar de fumar. La fuerza de voluntad y la convicción de querer dejar de fumar son los pilares dónde se apoyan el resto de ayudas para conseguirlo.

"Ya me he fumado el último cigarrillo" ¿Y ahora qué?

Van a ser unas semanas duras y decir lo contrario sería mentir. Primero hay que superar el síndrome de abstinencia de la nicotina con todos los síntomas desagradables que produce, ansiedad, irritabilidad, depresión, insomnio… Todos ellos pueden hacerse más llevaderos mediante apoyo farmacológico bajo consejo profesional. Por suerte, ‘el mono físico’ solo una unas semanas, siendo peores las dos primeras. 

Por suerte, la nicotina se elimina en unos días de nuestro organismo y los beneficios de dejar de fumar se notan rápidamente en nuestro cuerpo. Hacer ejercicio y beber mucha agua ayudan a eliminar antes la nicotina.

El aumento de peso es algo que va asociado a dejar de fumar y que preocupa enormemente a los fumadores. La nicotina, al ser una sustancia excitante aumenta nuestro metabolismo basal, haciendo que gastemos más calorías sin hacer nada. Por eso, cuando se deja de fumar nuestro metabolismo se ralentiza y se produce un ligero incremento de peso. No obstante, dicha variación de actividad metabólica es de un 10% aproximadamente, luego es perfectamente compensable con un paseo diario de 30 minutos. Otra historia es sustituir cigarrillos por patatas fritas, y suplir la ansiedad comiendo, ahí es cuando sí que se cogen kilos demás. De cualquier forma, ganar algo de peso es normal cuando se deja de fumar y hay tiempo para perderlo. Lo más importante es cumplir el objetivo de dejar de fumar.

Una vez pase el mono físico, a las 3-4 semanas quedará la parte psicológica, dónde la fuerza de voluntad y la convicción de la decisión tomada son los mejores aliados, debes mantenerte firme. De verdad que llegará un momento dónde te habrás olvidado de tener ganas de fumar, y sentirás un gran triunfo personal que te llenará de orgullo y satisfacción. ¡Lo conseguiste!

10 Consejos que te pueden a ayudar a dejar de fumar

  1. No pensar que dejarás de fumar ‘para siempre’ y que estarás toda la vida sin fumar. Limítate al presente, a superar cada día que pasa sin fumar pensando en los motivos que te han hecho tomar dicha decisión. Cada día sin fumar es un triunfo.
  2. Planificar el día y método para dejar de fumar, con ayuda de un profesional sanitario.
  3. Cambiar de rutinas. Es ideal aprovechar un cambio de vida para dejar de fumar: un cambio de trabajo, un viaje, unas vacaciones… Algo que rompa con la rutina habitual y no extrañes los momentos de fumar adquiridos por costumbre.
  4. Evitar tentaciones. Quitar mecheros, ceniceros y tabaco de casa, no estar con fumadores tanto como sea posible.
  5. Tener siempre algo a mano para picar o masticar. Caramelos sin azúcar, chicles, una pieza de fruta o verdura.
  6. Mantener la mente ocupada. Realiza actividades que te gusten y que no asocies con fumar, si son actividades manuales mejor.
  7. Llevar e implantar hábitos saludables. Una decisión tan importante y beneficiosa para la salud como dejar de fumar puede ir acompañada de una dieta equilibrada y ejercicio físico que ayudarán a ordenarse en la nueva rutina además de disminuir la ansiedad.
  8. Redactar una lista de los motivos por los que dejar de fumar y repasarla diariamente. Los beneficios para la salud y la cuestión económica son 2 motivos principales.
  9. No ceder. Una sola calada basta para volver a recaer, no hay que bajar la guardia después de todos los esfuerzos.
  10. Buscar apoyo en el entorno cercano familiares y amigos. Sin duda son de gran ayuda y hacen el proceso más llevadero.

Desde la Farmacia Lastra, tendrás todo nuestro apoyo y buscaremos la ayuda más conveniente para ti, para que consigas tu objetivo.

Ven y pregúntanos ¡A por todas!

¡Siguenos para más contenido para mejorar tu salud!

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